AGUSTÍN TOSCO, “Los que luchan y los que se entregan”


A 32 años de su muerte retomamos su ejemplo y sus palabras para decirle NO al pacto social.

*nota publicada N°4 de la revista “En La Senda Del Che”, noviembre 2007

“La única división que nosotros hacemos es entre los que luchan y los que se entregan”
A. Tosco

Por Rafa

En estos días se está cumpliendo otro aniversario de la muerte del “Gringo” Agustín Tosco, un 5 de noviembre de 1975. Recordarlo es siempre imprescindible y más aun hoy, que miles de jóvenes comenzamos a hacer nuestra experiencia y una nueva historia en las luchas sindicales. En la búsqueda de un movimiento obrero alejado de la corrupción, de la burocracia, de los tejes y manejes con los empresarios y con los gobiernos, que alce la vista al conjunto de los trabajadores, nos encontramos indefectiblemente con su ejemplo y el de toda una generación de luchadores inclaudicables.

El reloj despertador suena cinco y media de la mañana. El sol se ve asomar desde la ventana de una humilde casa hipotecada. Un desayuno liviano y una breve espera hasta que algún compañero lo pasa a buscar para ir al trabajo. Saluda a Susana, su compañera, antes de salir, mientras sus dos hijos aun duermen. Antes de las seis y media está fichando en la Empresa Provincial de Energía de Córdoba. Tosco ingresó allí como ayudante electricista en el taller electromecánico cuando tenía tan solo 18 años. Para entonces ya había pasado por una gran variedad de trabajos obligado a ayudar a sus padres y a sostener sus estudios secundarios en la ciudad de Córdoba.
Fue Mayo el que lo vio nacer, con sus bríos, con sus banderas alzadas; con el primero en Chicago como legado; con el 29 en Córdoba como destino. Corría el año 1930, el mismo en que militares fascistas derrocaban a Hipólito Yrigoyen.
Fue en Coronel Moldes, un pequeño pueblo rural del sur cordobés. Allí trabajó junto a sus padres la pequeña parcela de tierra que les tocó. Desde pibe supo reconocer la importancia del estudio y enfrentar las dificultades para acceder a ellos. Recordará: “en mi propia casa con piso de tierra y sin luz eléctrica, me había construido una pequeña biblioteca, precaria pero accesible”(P. 11/73). Esta pasión por la lectura lo acompañará siempre.
Pero comenzaba otro día de trabajo. Sus años de experiencia le permiten estar sereno para dar una mano a los compañeros nuevos. Para él era fundamental la responsabilidad frente al trabajo, porque allí se establecía la relación diaria con sus compañeros y una actitud correcta era la de transmitir sin egoísmos el conocimiento acumulado del oficio. Esa predisposición docente será constante e irá del trabajo concreto, al sindicalismo y la política. A Tosco le encantaba aprender, y leía mucho, pero mas que nada aprendía enseñando.
Cuando todos toman licencias gremiales, el Gringo lo hizo solo por obligación y no por mucho tiempo. Las programaba con sus compañeros y eso que era el secretario general adjunto de la CGT regional Córdoba. Trabajó en Villa Revol hasta el momento en que tuvo que pasar a la clandestinidad fruto de la persecución de las tres A. Para él un dirigente sindical tiene que ser, antes que nada, el mejor trabajador y el mejor compañero.
La jornada de trabajo culmina a la una y media. Una marea de mamelucos azules sale a la calle y entre ella se destaca un rubión por su altura. Anhela ir a su casa para almorzar con la familia y dormir luego una pequeña siesta, pero sabe que cuando la cosa está complicada no podrá hacerlo. De ser así, sus pasos irán directo al sindicato o la CGT regional para continuar trabajando con la gente. Sea como sea, el resto del día siempre lo encuentra allí o recorriendo la ciudad, visitando a los compañeros en su lugar de trabajo.

Pero atención!: se está construyendo algo nuevo y esto arranca desde abajo. Vemos bien claro que este gran dirigente no se ha hecho mientras tomaba decisiones razonables en cómodas oficinas con aire acondicionado. El compañero se hace dirigente cuando se hace mejor compañero, no cuando es otra cosa distinta. Cuando el sindicato se transforma en una institución ajena, manejada por los “favorcitos”; cuando el delegado no delega sino que manda, estamos frente a aquello que la generación de Tosco comenzaba a destruir.
Recurrimos entonces a sus palabras para que nos aclare un poco los tantos. “Hay dos tipos, al menos de sindicalismo. Uno el sindicalismo que denominamos participacionista o adaptacionista, que se mueve en forma dependiente y referencial al sistema. El que es de naturaleza eminentemente reactiva y que condiciona todos sus actos según lo obliga la estructura del sistema y las medidas de los regenteadores del poder. Es el que espera que crezca el costo del nivel de vida para pedir aumento de salarios y que termina conformándose en la práctica con el aumento de salarios que la Secretaría de Trabajo autoriza. El otro, es el sindicalismo de liberación, que ha comprendido que debe ser un factor en la lucha por la liberación nacional. Es el que atiende tanto a la defensa de los derechos y reivindicaciones de carácter inmediato de los compañeros y que plantea la lucha contra el imperialismo internacional del dinero, en su manifestación concreta de monopolios de la producción, de la distribución, de los servicios, de las finanzas internacionales. Es el sindicalismo que asume una misión y una responsabilidad global, social y nacional. Que plantea la transformación revolucionaria de las estructuras y que reclama en lo inmediato que los grandes medios de producción y las palancas fundamentales de la economía sean de propiedad estatal -social y no privada-“(LFD). Todo nos aparece un poco mas transparente. ¿Cuándo vamos a mejorar nuestra calidad de vida si los magros aumentos se los lleva la inflación?.
Pensemos ahora en la cantidad de compañeros que han salido al paro últimamente y pongámosle el mote que corresponda a cada dirigente: cuando los docentes neuquinos perdieron al compañero Fuentealba respondieron inmediatamente, pero la solidaridad de CTERA se hizo esperar y solo llegó un mensaje al lado de un ministro del gobierno nacional; en estos días conductores de camiones, de colectivos y de taxis se manifestaron y recibieron una brutal respuesta de la policía federal, pero al exigir un paro en repudio los sindicalistas le pidieron que se calmen; el sindicato UPCN de La Plata, ha entrado y salido de un conflicto luego de reacomodar fichas en la nueva administración, dejando a un lado los reclamos de los estatales; la regional Capital Federal de UPCN ya firmó uno de los primeros acuerdos marco asegurando nada de reclamos al gobierno nacional. Pero estos últimos años venimos viendo crecer el protagonismo de nuevas generaciones de trabajadores artos de ser despreciados por los sindicatos burocráticos. Así lo podemos ver en los sindicatos docentes AdoSaC, ATEN, el SUTEBA de Bahía Blanca y La Plata etc.; y en las ramas industriales a Terrabusi-Kraft, TVB (ex Jabón Federal), a FATE, a Maffisa, etc.; a los portuarios marplatenses; etc. Tenemos que seguir con atención todos estos procesos para ir aprendiendo de la experiencia de nuestra clase trabajadora. Tenemos que prestar mucha atención, hasta convencernos de que es posible un sindicalismo combativo.
En todos los casos son las bases las que deciden, como protagonista de la vida y de la producción, los objetivos de su organización. Sin nosotros este mundo no funciona, ¿por qué debe funcionar sobre nuestras espaldas? Tosco nos dice: “nosotros conceptuamos al movimiento obrero como una practica eminentemente democrática, como una democracia que surge de las bases. Sostenemos que todo compañero que es representante de una organización obrera debe mirar más hacia las bases que hacia la cúspide. Más hacia el contenido de lo que reclaman los trabajadores, los sectores populares, que a las formalidades” (Así 16/02/1973).
Un sindicato democrático no se erige en pequeñas asambleas manijeadas donde pesa la mirada del burócrata que puede decidir sobre nuestro trabajo. La democracia sindical pasa por las asambleas de cada sector y las generales, por el cuerpo de delegados. Nada puede sustituirlos porque son los únicos órganos soberanos. Por eso el delegado tiene una tarea fundamental, ya que es el encargado de hacer visible todo esto en cada rincón de la fabrica, el taller o las oficinas. Una vez elegido el delegado, pasa a ser la voz de todos, el que transporta las ideas y las palabras de todos, él ya no es más él, él es todos los compañeros que lo eligieron para que lleve la voz del conjunto, y por eso debe cumplir con el mandato de sus iguales.
Tosco tenia una idea bien clara: los trabajadores somos una clase y por ello debemos obrar siempre en forma colectiva. Por eso al hablar lo hacia siempre en plural: “todo lo que le digo no es exclusivo, ni personal; se trata de algo compartido por todos los compañeros. Por otra parte, yo no represento a una persona, sino la posición colectiva de todos mis compañeros” (R7D. 12/2/73).
Señaló con total claridad que el reclamo solamente económico estaba hecho a la medida de los explotadores. Por eso los burócratas dan diez mil vueltas para que el tema no salga del salario y para que el movimiento obrero sea apolítico. Lo que no quiere decir que la política sindical deba ser partidaria, nada mas lejano a ello. Entre los trabajadores conviven y existen distintas expresiones, identidades, creencias y pensamientos políticos. Tosco y sus compañeros, expresaban esa diversidad pero los unía la ética, el respeto a las decisiones de conjunto, el estricto manejo de los fondos del sindicato y la convicción de que la lucha de los trabajadores se une con la construcción de una nueva sociedad, la sociedad socialista, la del hombre socialista.
En el Plenario de las Bases de 1974 realizado en Córdoba con el fuerte impulso del PRT, Tosco se dirigirá a miles de trabajadores: “nosotros tenemos que tener claridad en esta lucha que está planteada, fundamentalmente, en la política del imperialismo y subsidiariamente en la política de las clases explotadoras. Entonces nuestra tarea fundamental, puede sí, estar en una discusión teórica, en el enfoque de la coyuntura histórica, etc., pero el centro de la cuestión está en lograr la UNIDAD. La Unidad en la acción. La Unidad en la lucha. Y si no es posible la Unidad Orgánica, al menos la COORDINACIÓN ORGÁNICA DE TODOS LOS SECTORES, DE TODOS LOS NUCLEAMIENTOS, DE LAS REGIONALES DEL MOVIMIENTO OBRERO, para estar dispuestos a enfrentar con decisión y tener posibilidades ciertas de derrotar a lo más crudo de la reacción (…) No es sólo por luchar, por pelear a lo boxeador –digamos así- que vamos a llevar adelante esta política, sino que esta lucha tiene un sentido y tiene un objetivo. El objetivo inmediato de la reivindicación de los derechos de los trabajadores. (…) Es a partir de las reivindicaciones inmediatas, que hacen al nivel de vida, que hacen al salario, que hacen a la ocupación, que hacen a la situación de la vivienda, de la salud, de la educación, que hacen a las largas colas de los jubilados y pensionados, donde nosotros debemos demostrar que este sistema ha caducado y que no puede darnos ningún tipo de solución y que es en otro sistema donde habrá educación, vivienda y salud para todos, trabajo para todos, decoroso nivel de vida para todos” (MSB. 24/8/74).

Su tiempo y el nuestro
La terca esperanza de este luchador incansable, lo llevó una y mil veces a tomar grandes responsabilidades en la lucha de nuestro pueblo. Condujo el sindicato de Luz y Fuerza desde 1953 y al año siguiente es elegido secretario gremial del secretariado nacional de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLYF). Eran los últimos años del gobierno de Perón y el Gringo fue uno de los tantos laburantes que miraba con simpatía las reformas promovidas: “el Estatuto del Peón, el derecho a discutir convenciones de trabajo, una serie de beneficios que obtuvimos los trabajadores y hasta la redistribución de la renta nacional (fundamentalmente en la primera presidencia) fueron reivindicaciones importantes. Luego en 1954 y 1955, adoptamos una actitud crítica hacia el peronismo” (R7D. 12/2/73). Sucede que por entonces el gobierno dará lugar a las exigencias de los empresarios que, para aumentar la productividad, necesitaban terminar con muchas conquistas de los trabajadores; además, se venía acentuando la extranjerización de la economía, particularmente en el área del petróleo. Su postura independiente le costará el enfrentamiento con la CGT dirigida desde el gobierno.
El 16 de junio de 1955 la Fuerza Aérea Argentina dará muerte a cerca de 400 personas en Plaza de Mayo. El escenario político se cubrirá de luto y el general saldrá a repudiar las respuestas populares a semejante crimen. El golpe gorila solo será realmente enfrentado por la clase trabajadora. Tosco participa activamente de la Resistencia, a pesar de las numerosas detenciones que debe sufrir y la inhabilitación para ejercer cargos gremiales.
Si bien su figura tomará un protagonismo nacional a partir de las insurrecciones populares de 1969, el Gringo fue parte de esa generación de trabajadores que se fueron preparando, rumiando la rabia durante largos años, para dar una gran batalla, al punto de poner en jaque la dominación de los ricos. El Cordobazo lo encontrará en la primera fila de combate. “Nuestro sindicato, y yo era el delegado en el plenario de gremios – dice Tosco-, fue el que hizo la moción, la proposición del paro activo para el 29 de mayo de 1969 (…) El Cordobazo es la expresión militante, del más alto nivel cuantitativo y cualitativo de la toma de conciencia de un pueblo, en relación a que se encuentra oprimido y a que quiere liberarse para construir una vida mejor, porque sabe que puede vivirla y se lo impiden quienes especulan y se benefician con su postergación y su frustración de todos los días (…) Muchas veces se habló de que hubo espontaneísmo en el Cordobazo. Nosotros no estamos de acuerdo. Decimos que no hubo espontaneísmo salvo en lo que rodeó a lo esencial, a lo organizado, a lo programado del Cordobazo. Hubo espontaneidad en la adhesión de la gente, en la militancia de la gente, en la solidaridad del pueblo con los obreros y los estudiantes” (RE. 6/70).
La inagotable voluntad del pueblo para terminal con el autoritarismo de los empresarios, terminó con los militares en el gobierno que en 1973 tuvieron que llamar a Perón para que les salve las papas. Las elecciones fueron una verdadera fiesta que hoy nos sería difícil de imaginar. Pero muchos acontecimientos cortarán esa música: Ezeiza, las tres A, las intervenciones en las provincias gobernadas por la tendencia revolucionaria, y la clara demostración de las implicancias del Pacto Social.
Cuando esta revista esté circulando por las calles, será próxima la asunción de Cristina Fernández a la presidencia de la nación. Parece cierto, nuevamente, que como dijera Marx la historia se realiza primero como tragedia y se repite luego como farsa: la senadora por la provincia de Buenos Aires que se votó a sí misma en Santa Cruz en las últimas elecciones insistirá en una política que benefició sólo a las minorías.
Agustín Tosco fue uno de los grandes opositores a aquel supuesto acuerdo. Así nos señala que “a las promesas de una plena participación popular, de un protagonismo activo y militante de la clase obrera y las masas populares en el proceso económico y social, se opuso una denominada Acta de Compromiso Nacional llamada “Pacto Social”, firmado sin otro conocimiento e intervención que la de los burócratas sindicales y las patronales de la Confederación General Económica. Este instrumento ha anulado, por lo menos hasta junio de 1975, la discusión de los convenios y ha congelado los salarios por igual término” (EM. 31/1/74). Esto se hacía en un contexto inflacionario y luego de haber sancionado una serie de leyes que marcaban la cancha: la Ley de Racionalización y Prescindibilidad, que facilitaba el despido de los trabajadores; la Ley de Asociaciones Profesionales, que daba mayor poder a la CGT y facilitaba las intervenciones a las regionales disidentes; la política de arbitraje obligatorio que elimina el derecho constitucional a huelga.
El pasado nos recuerda a la actualidad: en octubre se eliminó la doble indemnización, reduciendo los costos patronales y alentando la eliminación de puestos de trabajo; a mediados de noviembre se legalizó el trabajo infantil permitiendo la contratación de menores de 16 años; continúa la inflación y ya no nos creemos los números, sólo sabemos que se acaban de permitir los aumentos de tarifas eléctricas, del gas, las naftas y de la medicina pre-paga, y pelean por lo mismo los taxistas y las empresas de trenes y colectivos; ADECUA ya denuncia 25% de aumentos para la canasta navideña (I-b. 21/11/2007).
Antes de las elecciones la gran burguesía con intereses en el país (tanto la local como la regional, particularmente mexicana y brasilera) respondió al llamado del Gobierno a conformar una gran concertación social para el mantenimiento del actual esquema general de políticas económicas. El alineamiento se manifestó en los millonarios programas de inversión a mediano plazo, anunciados el mes previo a las presidenciales. (C. 4/9; P12. 5/9; LN. 6/9).
En lo que sería el primer ensayo de “Pacto Social”, el gobierno de Kirchner ha comenzado el dialogo con Aerolíneas Argentinas y los siete sindicatos aeronáuticos. Hasta ahora se “acordó un borrador -el tercero, en rigor- que establece ‘crear un marco de armonía, paz social y estabilidad laboral por un término de 5 años’”. El mismo agrega que la intención es “generar condiciones de previsibilidad y seguridad jurídica”. Jorge Molina, director de asuntos públicos de Aerolíneas Argentinas, aseguró que la empresa tiene intenciones de invertir 4000 millones de dólares, pero que “para esto se necesitan la previsibilidad y el pacto social”, porque sucede que “no se puede invertir si los vuelos salen atrasados, si no salen o si los gremios reinciden en paros” (LN.18/11/2007). El Gringo ahora se pone firme y más claro: esto no es otra cosa que “la subordinación del movimiento obrero a los planes de la burguesía” (MSB. 24/8/74). Entonces no debe sorprendernos que la mayoría de los participantes de último Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina, un poderoso centro del pensamiento de la gran burguesía local (que cobró unos insignificantes 4500 pesos para ingresar y beber una copa de champagne), tuvieran una “buena receptibilidad de la propuesta llevada por la presidenta electa Cristina Fernández, de llevar a cabo un pacto social” (Hoy. 9/11/2007).
No hay sorpresa para este gran admirador del Che que pensaba como el Che: “en ningún país dependiente tiene la burguesía, su burguesía nacional, la posibilidad de desarrollarse, de desarrollar el capitalismo. En la época del imperialismo, los grandes monopolios o las sociedades multinacionales como se las denomina, son los que marcan el ritmo de la economía de los países dependientes y ese ritmo de la economía es evidente que continuará siendo dependiente. Nosotros no creemos que la política de la liberación pase por la política de la sustitución de los monopolios. Si bien hay contradicciones interburguesas, intermonopolistas, interimperialistas, hay a su vez un entrelazamiento que es el que va a condicionar permanentemente nuestra economía” (LFD).
Obviamente desde los balcones de la Casa Rosada solo escucharemos expresiones de paz y armonía, pero confiemos mejor en las palabras de un compañero como Tosco, que vio caer estos castillos de arena ante las incontables columnas de obreros en julio de 1975, como contáramos en En la Senda… número 2. Por ese entonces ya estaba muy enfermo y pasará sus últimos días en una casa de campo al lado de su medico de cabecera ¿? y otros compañeros.
Nuestros tiempos son distintos. Comenzamos una nueva acumulación de fuerzas desde el 2001, pero debemos decir junto a nuestro compañero que ”sabemos que el camino es largo y lo recorremos con perseverancia, porque somos concientes de que es inexorable e irreversible. Los padecimientos, sufrimientos, cárceles y la sangre de tantos compañeros son parte del camino. Nosotros corremos los mismos riesgos, pero vamos a llegar” (LFD).

Referencias
P. Panorama
Así. Revista Así
R7D. Revista 7 Días
MSB. Movimiento Sindical de Bases. Plenario de las Bases
RE. Revista Enfoque
EM. El Mundo
C. Clarín
P/12. Pagina 12
LN. La Nación
Hoy. Diario Hoy
I-b. Infobae
LFD. La Fogata Digital – http://www.lafogata.org

Una respuesta a AGUSTÍN TOSCO, “Los que luchan y los que se entregan”

  1. leandro dice:

    Ogale esto no buelva a pasar nuncamsa mi abuela estuvo en el cordobaso y dice que no selo desea anadie

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