Democracia de baja intensidad, educación y campesinado santiagueño, un camino a la rebelión

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EDUCACIÓN Y MOVIMIENTO SOCIAL

La dictadura en Santiago del Estero ha durado hasta hace un ratito. Sólo en la zona de Añatuya, enlos últimos tres años se han denunciado 10 mil casos de tortura.

La democracia actual como democracia de baja intensidad, a pesar de su intento de crear gobernabilidad, cae en su trampa y como una víbora que se muerde la cola, echa un manto de olvido por sobre las demandas tierra, trabajo, alimento, salud, educación, etc. En ese marco el ciudadano sólo tiene posibilidades de participación en las elecciones o mejor decir en las votaciones. En nuestras democracias se conjugan componentes autoritarios con una idea de representatividad donde las votaciones son fundamentalmente actos de autorización al representante para que decida según sus propios criterios… o sea prácticas y concepciones políticas delegativas.

La idea de la universalización de los derechos y los deberes sociales, civiles y políticos no constituye por sí misma la garantía de reconocimiento de esa ciudadanía. O sea, el mismo estado da lugar a un no lugar, una marginalidad, logrando crear concepciones de no derecho, no legalidad y por tanto la legitimidad entra en crisis, cayendo todo ese caudal de ciudadanos marginales al movimiento social, donde la información se contrapone con el poder convirtiéndose en un nuevo poder.

Ahora bien ¿cómo sucede esto? Empecemos por definir educación: educar es socializar conocimientos, es decir hacer de un conocimiento un bien social, o sea que la educación ni por casualidad se reduce al ámbito formal.

Hay mas todavía, los pueblos desde siempre han encontrado la forma de socializar los conocimientos que a su realidad se le hacen necesarios.

Conviene detenernos en estos dos puntos y mirar a la escuela. La falta de motivación para aprender está dada en la renuncia que el aprendiz realiza de su propio saber, pero también en la dificultad escolar de enseñar “métodos de pensamiento” para crear mayores niveles de creatividad y productividad.

La concepción del aprendizaje remite a modos de entender la realidad, es decir a determinantes ideológicos. El sistema educativo es el productor del fracaso escolar considerando a este una consecuencia inevitable. Se siguen implementando o creando técnicas y estrategias para que los niños se adapten a la escuela en vez de adaptar la escuela a los niños. Volvemos a una idea delegativa; así se adjudica el fracaso escolar a las condiciones socioeconómicas de las familias de origen, las diferencias en las trayectorias escolares se reducen a las diferencias sociales. Así la escuela se plantea para que les sirve leer a alumnos que cuidaran chivos, o de que manera pueden aprender esos niños viniendo de donde vienen. La escuela en tanto elemento que cumple con funciones de clasificación social, necesita reproducir en su interior una estructura de desigualdades por la cual el logro de unos existe en relación al fracaso de los otros. La escuela funciona atribuyendo a los niños posiciones, de esta manera es un microcosmos de reproducción de desigualdades. Por si fuera poco en muchos de estos contextos de abandono social la escuela es la única representante de la existencia del estado.

Como contrapartida, el proceso de exclusión dio paso a un proceso de identidad “el campesinado”. En este proceso se dio una fuertísima práctica educativa, dándose los ciudadanos a conocer entre sí sus derechos; sobre la idea propia de sentirse propietarios de sus tierras, pero frente al desconocimiento que la ley los amparaba, comenzó a romperse el silencio, y el conocimiento del derecho se convirtió en uno de los motores del Movimiento Campesino de Santiago del Estero. Acá hay un secreto fundamental del éxito de la educación popular… al no desconocer los saberes previos, al adquirir el conocimiento del amparo de la ley, se resignifica la idea de pertenencia de la tierra y del amparo de la ley, y en ese mismo punto el campesino se siente dueño del conocimiento y por tanto se hace cargo de socializarlo con toda “Democracia de baja intensidad, educación y campesinado santiagueño, un camino a la rebelión” su comunidad. El conocimiento socializado hace a la democracia, a la democracia participativa y ya no delegativa. La socialización del conocimiento permite a todos los actores tener injerencia en las decisiones, tener participación real.

¿Pero qué decimos cuando hablamos de educación popular? Al decir popular no decimos masivo, o que estamos en contra del conocimiento académico; no decimos popular como si habláramos de conocimiento vulgar. Decimos popular como clasista y hablamos de conocimiento científico, critico, reflexivo.

En una provincia regida durante 50 años por un régimen como el juarista, es fácil entender el desarrollo clasista de los compañeros campesinos, pero ¿qué pasa desde la intervención para acá? La democracia de baja intensidad, o de bajo vuelo, no da respuestas a las demandas sociales, pero en su disfraz democrático, pone así mas no sea en circulación determinada información, información que dada la práctica educativa democrática ejercida por los campesinos puede ser leída y procesada de otra manera. O sea, mayor información circulando, una práctica verdaderamente democrática del movimiento social y una no respuesta a las problemáticas van marcando el rumbo a tomar en lo político. La conciencia del derecho hace a lo que podría pensarse como desgaste del movimiento social en una nueva postura y en acercamiento a posturas mas radicales, a posturas con una visión mas totalizadora del conflicto (y de las soluciones).

¿Y qué decimos nosotros como Guevaratos? Decimos que debemos promover la educación, pero no sólo en el sentido que todos promovemos, sino en tratar de entender las causas de la exclusión de tantas miles de personas, en aclarar que todos tenemos un número que nos acerca a algunos más que a otros a la exclusión, pero que la exclusión es una realidad en este sistema, para todos. Entonces la educación tiene que hacer esfuerzos para socializar conocimientos con toda la comunidad, hacer que la educación teja redes de solidaridad, encontrar soluciones comunes a los problemas comunes. La educación debe convertirse en el motor del cambio social, profundizando la democracia, para llevarla a una realidad total. Esta en nuestras manos desarrollar un sistema donde entremos todos, basados en la democracia, la justicia y la igualdad.

Nosotros proponemos el arte como camino pedagógico para la resignificación y socialización del conocimiento, puesto que la consideramos una herramienta de increíble efectividad. En el juego de hacer arte, se puede aprehender todo el entramado social que hace al aprendiz, pero que a su vez lo lanza como portador de un conocimiento. La resignificación lograda por este medio es tal que el aprendiz no solo aprende, sino que además se convierte en maestro, al no dejar de lado sus saberes previos y al resignificarlos… he aquí el secreto de porque la verdadera educación popular es un imparable ciempiés que tiene pueblo arriba, pueblo al costado y pueblo abajo.

El arte como medio de enseñanza tanto sea desde un lugar pasivo, como mero lector, donde no sólo existe un texto y un guión, y un paratexto, que vinculan la literatura, la pintura, la psicología, etc., como también y sobre todo desde un lugar activo en la construcción de textos nuevos que le permiten al alumno apropiarse del conocimiento, y a su vez sentirse orgulloso de su trabajo y multiplicarlo. Permitiéndonos de esta manera llegar a las familias y recuperar el lugar social del conocimiento.

Desde la historieta social podemos enseñar todas las asignaturas, fundamentalmente porque la única posibilidad real de aprehensión y resignificación es el contacto con lo social; esto nos permite dar respuestas todo el tiempo al “¿para qué me sirve esto?”, que tan poco puede responder la escuela hoy en día.

Por eso insistimos… educar para socializar, educar en el para todos todo. Sabemos bien que sólo la posesión de la tierra no acaba con el latifundio, que la educación sola no termina con la explotación, pensamos que la conjunción de tierra y educación es la Reforma Agraria… acceso a la tierra y acceso a la educación…

Chan chan, y hasta acá esta chacarera doble

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2 respuestas a Democracia de baja intensidad, educación y campesinado santiagueño, un camino a la rebelión

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