Te invitamos a armar el Calendario Guevaratos 2010

Porque el Calendario Guevarato quiere ser con alegría, una búsqueda en la memoria, un puño en alto, una raíz, una mano extendida, una senda guevarista para caminar juntos es que queremos invitarte a que entre todos, le demos forma y contenido al CALENDARIO 2010 de Guevaratos.

Como suele ser nuestra forma de trabajo, para éste nos proponemos leer y conversar sobre los escritos que van abajo de la imagen (hacer click en Leer resto de esta entrada),  son algunas exposiciones sobre la educación y los maestros en un encuentro del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (Chiapas, México). Estos textos y también el Programa de Guevaratos, serán los “disparadores” propuestos para la charla y el dibujo.

(No hace falta leerlo antes de venir, lo vamos a hacer ahí, sólo lo mandamos para que lo puedan tener).

Para esto nos vamos a juntar el DOMINGO 25 de octubre, a las 16 horas, en la Casa Guevarista de calle 5 Nº 1409 (entre 61 y 62) de La Plata. No hace falta traer nada (aunque si te arrimás con un lápiz afilado tantito mejor).

Te esperamos para pasar un buen rato y participar de este trabajo que ya se viene haciendo desde hace dos años…

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Ejército Zapatista de Liberación Nacional México.

LOS MAESTROS DEMOCRÁTICOS Y EL SUEÑO ZAPATISTA

31 de Julio de 1999

“Este es el árbol de los libres.
El árbol pan, el árbol flecha,
el árbol puño, el árbol fuego.
Lo ahoga el agua tormentosa
De nuestra época nocturna,
Pero su mástil balancea
el ruedo de su poderío.”
Pablo Neruda. Canto General.

Cuentan los más antiguos de los antiguos, que el mundo se sostiene sobre el abismo del olvido gracias al alto copete de la ceiba. Sobre el árbol madre los dioses primeros, los más grandes dioses, dejaron el mundo. Con colores, palabras y cantos hicieron los dioses primeros al mundo. Cuando terminado estuvo, no supieron los dioses donde dejarse el mundo para irse ya a la cantadera y la bailadera, por que muy musiqueros y bailadores eran estos dioses, los que nacieron el mundo, los más primeros. Y ya estaba lista la gran marimba de luz que la noche atraviesa de lado a lado y nada que encontraban dónde poner el mundo los dioses más primeros.

Entonces los dioses hicieron una su asamblea para sacar acuerdo y, si, algo tardaron, pero nadie se dio

cuenta por que apenas se había nacido el mundo y el tiempo no empezaba aún su tiempo. Los dioses del inicio sacaron su acuerdo y llamaron a la madre ceiba para que sobre su cabeza se tuviera el mundo y se lo colocó sobre su copete más alto y quieta se quedó para que el mundo sin sobresaltos se estuviera.

Esto que les cuento pasó hace mucho tiempo, tanto que hombres y mujeres terminaron por olvidarlo y, temerosos de no poder explicar en las escuelas el lugar del mundo, se inventaron historias de estrellas negras, “bigs bangs”, sistemas solares, galaxias, universos y otros absurdos que llenan los libros de geografía que en todas las escuelas se padecen.

Todos olvidaron, pero no todos

Sabedores eran los primeros dioses y clarito vieron que todos se iban a olvidar como se había nacido el mundo y en dónde estaba. Por eso la escribieron toda la historia de cómo se hizo el mundo y hasta un su mapa hicieron para que estuviera claro en dónde es que el mundo estaba. En su cuaderno de apuntes escolares escribieron todo los más grandes dioses, los que nacieron el mundo, los más primeros.

Y entonces los dioses buscaron en dónde guardar el cuaderno de apuntes donde escrita estaba la historia de cómo el mundo fue hecho y el mapa de dónde se estaba el mundo.

Batallaron mucho los dioses por que el cuaderno de apuntes no donde quiera se podía guardar y entonces se hicieron otra asamblea para sacar acuerdos.

Y entonces llamaron a los hombres y mujeres de maíz, los verdaderos, y les contaron la historia de cómo el mundo fue nacido y les explicaron el lugar donde está y, para que lo recordaran aun que se les olvidara, pusieron unos apuntes en un papelito y lo doblaron en varios pliegues, como un acordeón, y lo guardaron en una de las cicatrices que pueblan la piel de la ceiba.

Se fueron los dioses primeros a su bailadera y a su cantadera. Y mucho tiempo después de que se apagó el eco de marimbas, guitarras y zapateados, la ceiba madre seguía firme, sosteniendo el mundo para que no cayera y para que en su lugar se estuviera.

Desde entonces el mundo está donde está. La ceiba lo mantiene lejos de la noche de la muerte peor, la más terrible, la del olvido.

Sobre la ceiba madre se está el mundo. Pero vientos de arriba lo han empujado una y otra vez a lo largo de la historia, buscando hacerlo caer a la oscuridad de la desesperanza.

No pocas veces ha estado a punto de perderse el mundo. Los vientos del Poder le arrojan por uno y otro lado guerras, catástrofes, crisis, dictadores, modas neoliberales, líderes magisteriales charros, gobiernos corruptos, asesinos en puestos gubernamentales, criminales disfrazados de precandidatos presidenciales, partidos revolucionarios institucionales, otanes y televisiones privadas. Miles y miles de pesadillas soplando sus terrores por todos lados, buscando derribar al mundo del alto copete de la ceiba madre.

Pero el mundo ha resistido, no ha caído. Los hombres y mujeres verdaderos de todos los mundos que hacen el mundo se han vuelto tronco y ramas y hojas y raíz junto a la ceiba madre para que el mundo no caiga, para resistir, para crecerse de nuevo, para nuevos hacerse.

Terribles han sido las luchas entre los de arriba y los de abajo, entre los poderosos y los desposeídos. Mucho se ha escrito sobre las razones o causas de estos choques. La verdad es que todos tienen un mismo fundamento: los poderosos quieren derribar al mundo que la ceiba sostiene, los de abajo quieren mantener el mundo y la memoria, por que de ella es donde se crece el mañana.

Contra la humanidad luchan los poderosos.

Por la humanidad luchan y sueñan los desposeídos.

Esta es la verdadera historia. Y si no aparece en los libros de texto de primaria es por que la historia la escriben todavía los de arriba, aun que la hacen los de abajo.

Pero aun que no forme parte de los planes oficiales de estudio, la historia del nacimiento del mundo y el mapa que explica dónde está, siguen guardados en las cicatrices de la ceiba madre.

Los más viejos de los viejos de las comunidades, encomendaron a los zapatistas el secreto. En la montaña les hablaron y les contaron en dónde está el apunte que los más primeros dioses, los que nacieron el mundo, dejaron para que la memoria no se perdiera.

Cada tanto, desde que se nacieron los sin rostro, sin nombre y sin pasado individual, los zapatistas fueron alumnos de la historia que enseña la tierra. Un amanecer del año 1994, maestros se hicieron los zapatistas para, consultando el viejo apunte de la memoria, enseñar cómo se nació el mundo y mostrar en dónde se encuentra.

Por eso los zapatistas son alumnos y son maestros. Por eso los maestros son zapatistas, aun que esto se esconda detrás de las mil siglas en las que la dignidad se vive.

En el Aguascalientes de La Realidad, en una de sus esquinas, la ceiba preside, vigila, alienta y arropa el vertiginoso ir y venir de hombres y mujeres.

Días hay en que nadie camina estos suelos, pero otras mañanas se pueblan de hombres y mujeres de todos los colores tamaños, y sabores que hablan y ríen y se preocupan y bailan y cantan y hablan y sobre todo hablan y hacen acuerdos aunque no siempre y, eso si, siempre se encuentran.

En las solitarias madrugadas de La Realidad, cuando alguna nube se ha puesto a llorar con húmedo énfasis, cuando más fuerte se llueve arriba y abajo, podrá verse una sobra entre las sombras, sin rostro siempre, que se acerca a la ceiba madre y le busca entre los húmedos pliegues de la historia un papelito. Temblando lo encuentra, temblando lo abre, lo lee temblando y temblando lo devuelva a su lugar.

En ese papelito algo está escrito que es peso enorme que libre hace a quien lo carga. Un trabajo, una misión, una tarea, algo por hacer, un camino qué andar, un árbol que sembrar y crecer, un sueño por velar.

Tal vez el papelito habla de un mundo donde todos los mundos caben y se ensanchan, uno donde la diferencia de color, cultura, tamaño, lengua, sexo e historia sirve para no excluir, perseguir o clasificar, sino para que su variedad rompa definitivamente con el gris que ahora nos ahoga.

¿Quién sabe?

Algo tiene ese papelito, porque, no sé si es una ilusión óptica o alguna de esas fantasías visuales que abundan en las montañas del Sureste mexicano, pero todos jurarían que esa sombra ahora sonríe, si, sonríe como si brillara…

Hermanos y hermanas, maestras y maestros democráticos:

Bienvenidos al Primer Encuentro “Magisterio Democrático y Sueño Zapatista”

Sean bienvenidos a La Realidad, a la que duele y sueña, a la que paciente espera algo bueno, más justo, más libre, más democrático.

A La Realidad mexicana que sueña no el mejor de los mundos posibles, pero que sueña y merece un mañana.

Este es nuestro sueño, el que, paradoja zapatista, nos quita el sueño.

El único sueño que se sueña velando, insomnes, la historia que de abajo nace y se crece.

Maestras y maestros democráticos:

Bienvenidos a La Realidad desvelada, por que es velando que los zapatistas soñamos.

¡Democracia!
¡Libertad!
¡Justicia!

Desde las montañas del Sureste Mexicano

Subcomandante Insurgente Marcos

México, Julio de 1999.

P.D. DE PLEONASMO.- En realidad, y puesto que estamos en La Realidad, eso de “Magisterio Democrático” es una reiteración innecesaria. Ser maestro es ser democrático. Los que no son democráticos, no son maestros, apenas alcanzan la categoría de charritos monta-perros.

Ejército Zapatista de Liberación Nacional, México


Maestros y estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional:

Maestros de las normales rurales de México:

Hermanas y hermanos:

Bienvenidos a La Realidad. Queremos que todas y todos ustedes, y quienes son como ustedes pero hoy no pueden estar con nosotros, sepan que tenemos mucho contento en encontrarnos con ustedes y poder conocer sus pensamientos y palabras, y poderles decir directamente, sin intermediarios, nuestro sentimiento.

Hace algunos años todavía vivía un viejo maestro en estas montañas, su nombre es Antonio, y, a fuerza de pasar con él y aprender de él y con él, terminé por llamarlo “Viejo Antonio”. Indígena de los más antiguos de estos suelos, el Viejo Antonio se hizo el muerto en los primeros meses de 1994. Con el pretexto de una tuberculosis que le fue robando los pulmones a mordidas, una madrugada se quedó quieto y logró engañar a muchos haciéndoles creer que estaba muerto. Aun y cuando su cuerpo fue enterrado al pie de una de las ceibas, la más grande y poderosa de estas montañas, el Viejo Antonio se da la maña y el ingenio para darse sus escapadas y encontrarme, así sea para pedirme fuego para encender sus eternos cigarrillos hechos con doblador, o sea para alumbrar algunas de las historias que le andan en el corazón y en la piel a este hombre que fue alumno y maestro a su tiempo.

El Viejo Antonio no estudió pedagogía, ni siquiera terminó la primaria. Es más, sospecho que aprendió a leer y escribir con alguno de esos primeros dioses que pueblan las historias que nos regala más como peso y responsabilidad, que como distracción o alivio. Pero creo que ustedes estarán de acuerdo en que el Viejo Antonio fue y es un maestro, y un maestro de los buenos. En todo caso, estoy seguro de que haría un mejor papel que el triste y patético que han desempeñado las sucesivas autoridades de la Universidad Pedagógica Nacional.

Les cuento ahora del Viejo Antonio porque justo en una de estas madrugadas que asombran y desconciertan el agosto que se llueve en las montañas del Sureste Mexicano, se llegó el Viejo Antonio hasta donde yo me estaba sentado, rellenando por enésima vez la pipa y tratando de contener la indignación que me provoca la agresión de granaderos contra universitarios en días pasados. Miraba yo a cualquier lado, a nada en especial, acaso tratando de adivinar alguna pregunta escondida en un rincón de la múltiple sombra que en La Realidad camina y se desvela, cuando el Viejo Antonio me pide fuego para su cigarro mal forjado en doblador. De por sí el Viejo Antonio se da en llegarse callado, es parco con la palabra y el gesto. Pero cuando empieza el humo del tabaco a salir de sus labios, salen también grandes y pequeñas historias, como ésta que ahora les cuento como me la contó el Viejo Antonio cuando me miraba mirar, y que se llama, según recuerdo…

La historia de la mirada

Una lenta voluta de humo sale de la boca del Viejo Antonio que la mira y, con su mirada, le empieza a dar forma de signo y de palabra. Al humo y la mirada, siguen las palabras del Viejo Antonio…

“Mira Capitán (porque debo aclararles que en el tiempo en que yo conocí al Viejo Antonio tenía yo el grado de Capitán Segundo de Infantería Insurgente, lo que no dejaba de ser un típico sarcasmo zapatista porque sólo éramos 4 -desde entonces el Viejo Antonio me llama “Capitán”), mira Capitán, hubo un tiempo, hace mucho tiempo, en que nadie miraba. No es que no tuvieran ojos los hombres y mujeres que se caminaban estas tierras. Tenían de por sí, pero no miraban. Los dioses más grandes, los que nacieron el mundo, los más primeros, de por sí habían nacido muchas cosas sin dejar mero clarito para qué o por qué o sea la razón o el trabajo que cada cosa debía de hacer o de tratar de hacer. Porque de que cada cosa tenía su por qué, pues sí, porque los dioses que nacieron el mundo, los más primeros, de por sí eran los más grandes y ellos sí se sabían bien para qué o por qué cada cosa, eran dioses pues. Pero resulta que estos dioses primeros no muy se preocupaban de lo que hacían, todo lo hacían como fiesta, como juego, como baile. De por sí cuentan los más viejos de los viejos que, cuando los primeros dioses se reunían, seguro tenía que haber una su marimba, porque seguro que al final de sus asambleas se venían la cantadera y la bailadera. Es más, dicen que si la marimba no estaba a la mano, pues nomás no había asamblea y ahí se estaban los dioses, rascándose nomás la barriga, contando chistes y haciéndose travesuras. Bueno, el caso es que los dioses primeros, los más grandes, nacieron el mundo, pero no dejaron claro el para qué o el por qué de cada cosa. Y una de estas cosas eran los ojos. ¿Acaso habían dejado dicho los dioses que los ojos eran para mirar? No pues. Y entonces ahí se andaban los primeros hombres y mujeres que acá se caminaron, a los tumbos, dándose golpes y caídas, chocándose entre ellos y agarrando cosas que no querían y dejando de tomar cosas que sí querían. Así como de por sí hace mucha gente ahora, que toma lo que no quiere y le hace daño, y deja de agarrar lo que necesita y la hace mejor, que anda tropezándose y chocando unos con otros. O sea que los hombres y mujeres primeros sí tenían unos sus ojos, sí pues, pero no miraban. Y muchos y muy variados eran los tipos de ojos que tenían los más primeros hombres y mujeres. Los había de todos los colores y de todos los tamaños, los había de diferentes formas. Había ojos redondos, rasgados, ovalados, chicos, grandes, medianos, negros, azules, amarillos, verdes, marrones, rojos y blancos. Sí, muchos ojos, dos en cada hombre y mujer primeros, pero nada que miraban.

Y así se hubiera seguido todo hasta nuestros días si no es porque una vez pasó algo. Resulta que estaban los dioses primeros, los que nacieron el mundo, los más grandes, haciendo una su bailadera porque agosto era, pues, mes de memoria y de mañana, cuando unos hombres y mujeres que no miraban se fueron a dar a donde estaban los dioses en su fiestadero y ahí nomás se chocaron con los dioses y unos fueron a dar contra la marimba y la tumbaron y entonces la fiesta se hizo puro borlote y se paró la música y se paró la cantadera y pues también la bailadera se detuvo y gran relajo se hizo y los dioses primeros de un lado a otro tratando de ver por qué se detuvo la fiesta y los hombres y mujeres que no miraban se seguían tropezando y chocando entre ellos y con los dioses. Y así se pasaron un buen rato, entre choques, caídas, mentadas y maldiciones.

Ya por fin al rato como que se dieron cuenta los dioses más grandes que todo el desbarajuste se había hecho cuando llegaron esos hombres y mujeres. Y entonces los juntaron y les hablaron y les preguntaron si acaso no miraban por dónde caminaban. Y entonces los hombres y mujeres más primeros no se miraron porque de por sí no miraban, pero preguntaron qué cosa es “mirar”. Y entonces los dioses que nacieron el mundo se dieron cuenta de que no les habían dejado claro para qué servían los ojos, o sea cuál era su razón de ser, su por qué y su para qué de los ojos. Y ya les explicaron los dioses más grandes a los hombres y mujeres primeros qué cosa era mirar, y los enseñaron a mirar.

Así aprendieron estos hombres y mujeres que se puede mirar al otro, saber que es y que está y que es otro y así no chocar con él, ni pegarlo, ni pasarle encima, ni tropezarlo.

Supieron también que se puede mirar adentro del otro y ver lo que siente su corazón. Porque no siempre el corazón se habla con las palabras que nacen los labios. Muchas veces habla el corazón con la piel, con la mirada o con pasos se habla.

También aprendieron a mirar a quien mira mirándose, que son aquellos que se buscan a sí mismos en las miradas de otros.

Y supieron mirar a los otros que los miran mirar.

Y todas las miradas aprendieron los primeros hombres y mujeres. Y la más importante que aprendieron es la mirada que se mira a sí misma y se sabe y se conoce, la mirada que se mira a sí misma mirando y mirándose, que mira caminos y mira mañanas que no se han nacido todavía, caminos aún por andarse y madrugadas por parirse.

Y ya que aprendieron esto, los dioses que nacieron el mundo les encargaron a estos hombres y mujeres, que habían llegado tropezando, chocando y cayendo con todo, la tarea de enseñarles a los demás hombres y mujeres cómo se miraba y para qué es el mirar. Y ahí aprendieron los diferentes a mirar y mirarse.

Y no todos aprendieron porque ya el mundo se había echado a andar y ya andaban los hombres y mujeres por todos lados, tropezando, cayéndose y chocando unos con otros. Pero unos y unas sí aprendieron y éstas y éstos que aprendieron a mirar son los llamados hombres y muj eres de maíz, los verdaderos.”

Quedó en silencio el Viejo Antonio. Yo lo miré mirarme mirarlo y volteé la vista mirando cualquier rincón de esa madrugada.

El Viejo Antonio miró lo que yo miraba y, sin decir ninguna palabra, agitó con su mano la encendida colilla de su cigarro de doblador. De pronto, convocada por el llamado de la luz en la mano del Viejo Antonio, una luciérnaga salió del rincón más oscuro de la noche y trazando breves serpentinas luminosas, se acercó hasta donde el Viejo Antonio y yo estábamos sentados. Tomó el Viejo Antonio la luciérnaga con sus dedos y, dándole un soplo, la despidió. Se fue la luciérnaga hablando su luz tartamuda.

Un rato siguió la noche de abajo oscura.

De pronto, cientos de luciérnagas empezaron su brilloso y desordenado baile y ahí, en la noche de abajo, había de pronto tantas estrellas como la que en la noche de arriba vestía el agosto de las montañas del Sureste Mexicano.

“Para mirar, y para luchar, no basta saber a dónde dirigir miradas, paciencia y esfuerzos” -me dijo el Viejo Antonio ya incorporándose-.

Es necesario también empezar y llamar y encontrar a otras miradas que, a su tiempo, empezarán y llamarán y encontrarán a otras más.

Así, mirando el mirar del otro, se nacen muchas miradas y mira el mundo que puede ser mejor y que hay lugar para las miradas todas y para quien, aunque otro y diferente, mira mirar y se mira a sí mismo caminando la historia que falta todavía”.

Se fue el Viejo Antonio. Yo seguí sentado toda la madrugada y, cuando encendí de nuevo la pipa, mil luces abajo encendieron la mirada y hubo luz abajo, que es donde debe haber luz y múltiples miradas…

Hermanas y hermanos maestros y estudiantes:

Esperamos que este encuentro tenga éxito y les permita a ustedes conocer y entender nuestra mirada.

Queremos repetirles que son bienvenidas y bienvenidos a estas tierras.

Sabemos bien que su mirada sabrá mirarnos mirarlos y que, luego, su mirada convocará a otras más, a muchas y habrá camino y luz y, un día, ya nadie tropezará de madrugada…

Vale. Salud y para mirar lejos no son necesarios unos binoculares, sino el largavista que la dignidad regala a quien la lucha y vive.

Desde las montañas del Sureste Mexicano

México, agosto de 1999
Mensaje del mayor Moisés a las Mesas: El zapatismo y los maestros

Buenos días compañeros, maestros, a todos los que nos escuchan, queremos hablar, presentarlo de la forma en que vemos pues hacia los maestros que existen aquí en este país, son tres maneras que ahorita estamos viendo la forma en que hay los maestros. Los maestros autónomos de los municipios autónomos rebeldes zapatistas y los maestros democráticos y los charros.

Lo que vemos pues así de lo que es en el sistema de los maestros charros, son los que traen la forma de hacer control político-ideológico para así educar pues a los estudiantes, la de ahora pues. O sea, son ellos los que llevan adelante pues la enseñanza de cómo quiere los neoliberales, los explotadores, como dicen los compás pues, y eso por desgracia ha salido un acá que es maestra la vampira de Gordillo, se lo decimos pues, vampiro porque es la que anda chupando lo poco que queda de los maestros buenos, que son los maestros democráticos que luchan que se tratan de organizarse pero que son muy golpeados precisamente pues esa banda de vampiros que hay, que la que lidera es esa señora. Porque chocan las ideas de la de ella, y de los maestros democráticos que para nosotros eso tiene una dificultad muy grande ellos pues, el problema que sufren es de que los maestros democráticos como están controlados pues por el mismo sistema, es decir, ellos le piden pues el resultado de su trabajo los maestros democráticos entonces tienen que presentar de que sus alumnos si pasaron el 95% porque si presentan que son pocos entonces son culpados de que esos maestros democráticos no están haciendo nada, entonces, aunque los maestros democráticos ven que sus alumnos no han podido aprender mejor, por dificultades. Entonces se ven obligados a hacer lo que en su voluntad no lo quisiera hacerlo, entonces es el problema que enfrentan a esos maestros democráticos, son duras y se necesita que entonces tienen que hacer conciencia realmente ahí en eso, porque se trata de que es para educar enseñar a los niños a leer y escribir, entonces hay que sacarlos adelante de por sí a todos lo que se les califica de 5 de 6 que no pudieron pasar pues, entonces es un problema eso pues no es culpable de los maestros, es culpable del sistema en que estamos viviendo de que haya enfermedades, hay falta de alimento, que los niños pues , como se ha dicho pues de que si hay hambre no entran las letras, entonces es de verdad de por sí eso, entonces enfrentan esos maestros democrático eso, entonces eso es un trabajo, es una forma de que tendrían que ver que van a ser con respecto a eso, porque es su trabajo.

Entonces La otra parte que son los maestros de los compañeros de los pueblos, de los municipios autónomos ahí si es totalmente diferente, la diferencia es de que entonces los compañeros promotores hacen todo el esfuerzo porque sus alumnos tienen que salir el mismo nivel a todos pues, pero para ese entonces es que ahí es un cambio totalmente que hay no se trata de que haber quien gana 10, quien saca 6; se trata de que entonces, se tiene que dedicar más tiempo a los niños que no pudieron igualar a sus compañeros, o sus compañeras pues, se le dedica pues el tiempo y no se trata pues de que mismo alumnos llegan a saberse de que entonces de que la otra o el otro ella saco 10 y el otro saco 5, o sea como una manera pues así de quien es el más chingón pues. No, al revés, es lo que se hace acá, la otra cosa es la educación de lo que se enseña es como dijeron los compañeros, las compañeras de que es conforme a las necesidades del pueblo. No es así de que se le enseñe una cosa de que no lo saben pues, que no lo hayan visto por ejemplo que dicen que el tren, por ejemplo no, el tren aquí no las conocen pues, en la selva, los indígenas, los campesinos, entonces cosas así de este tipo de que no tengan una idea pues no, y otra de las cosas es que en esas escuelas zapatistas ahí donde se le cuenta realmente la historia de cómo se vive este país, por ejemplo, por decir, en la del gobierno en las ciencias sociales, ahí te cuentan pues otras cosas ahí de que hay tecnologías muy avanzadas y no se que tanto pues, aquí en esto no es que se cuenta por que hay pobres y por que hay ricos; como nacen los ricos y como es que nacen los pobres por qué. Las historias se cuenta la verdad quien fue Zapata, quien fue Venustiano Carranza, quien fue Madero, quien fue Francisco Villa, quién fue Santana, quien fue Miguel Hidalgo, se dice lo que es la verdad pues, nada oculto pues, que en las escuelas de Elba Esther Gordillo, chupacabras, eso si no lo dicen, no lo cuentan, ¿Por qué? porque no le conviene, porque así sus alumnos se despiertan llegan a saber así la realidad pues, y más ahora que esta de acuerdo con su comadre, esa la según Sagun, como se dice y ni quiero decir bien el nombre porque no me lo sé, que anda pues ahí repartiendo pues algo para los niños de acuerdo pues con esa la gordilla, la ardilla; o Como se dice eso, entonces así esta pues los municipios autónomos con los promotores de educación, los maestros autónomos, maestras. Entonces yo creo que entonces con los maestros democráticos creo que con los compañeros promotores de educación zapatistas sería bueno de que ellos intercambiaran sus formas de cómo es de que trabajan y que ahí puede haber buen intercambio de que entonces hasta donde tienen que llegar con sus alumnos de esos maestros democráticos, de los que no lo logran sacar adelante pues. Entonces si les podíamos hacer pues ese llamado, a que ellos se intercambien sus conocimientos, sus experiencias, porque lo importante es que los niños, las niñas sepan leer y escribir, nada más.

Ejército Zapatista de Liberación Nacional México

CLAUSURA DEL ENCUENTRO “MAGISTERIO DEMOCRÁTICO Y SUEÑO ZAPATISTA”

1º. de Agosto de 1999 .-

Maestras y maestros:

Durante estos dos días, diversas posiciones se han manifestado sobre los temas del encuentro. Sin embargo, todas giran en torno a un mismo eje: la necesidad de la palabra que se encuentra y, a través de ella y por ella, movimientos que se encuentran y se descubren andando hacia un mismo destino, enfrentando los mismos obstáculos, sufriendo las mismas agresiones de los mismos enemigos de siempre.

Se pudiera decir que el puente que une a un promotor de educación indígena, comos los que ayer hablaron aquí frente a ustedes, con una maestra o maestro de primaria o secundaria de Baja California, de Jalisco, de Veracruz, de Guanajuato, del Estado de México, de Chiapas o del Distrito Federal, es la misma pesadilla que el poderoso impone; bajos salarios, represión como respuesta a sus demandas, falta de democracia sindical, malas condiciones laborales, planes de estudio absurdos e inútiles, métodos pedagógicos incapaces y opresivos, alumnos que no tienen las condiciones mínimas que les permitan dedicarse a la escuela como se de y necesita. Tantas y tantas cosas que ustedes expusieron en sus ponencias y que han salido en pláticas formales e informales.

Sí, una misma pesadilla unes al magisterio de todo el país. Pero no sólo. También, según hemos descubierto en este encuentro, el puente que une al magisterio democrático tiene mucho de sueño.

Y es éste sueño el que convierte al puente inicial del magisterio democrático en múltiple y, sin quererlo, ya se desembarcan sueños hacia obreros, electricistas, estudiantes universitarios, indígenas rebeldes, campesinos sin tierra, amas de casa inconformes, colonos inquietos, comunidades eclesiales de base luchando el compromiso con los pobres, religiosos y religiosas honestos, artistas e intelectuales hartos de la jaula de oro en la que el Poder los mantiene, homosexuales y lesbianas perseguidos, mexicanos y mexicanas que dicen y se dicen, que murmuran, que a veces gritan, “!Ya basta!”,

Y si ahora hablo de puentes es porque quiero recordarles que nadie en este país, tiene mejores oportunidades y mejores herramientas para tender puentes que los maestros y maestras. Además de sus demandas propias, el magisterio es espejo y ventana de lo que ocurre en todo el país, por ellas y ellos se miran las contradicciones y contrastes de un país puesto en venta por una banda de ladrones, pero que se resiste a morir como Nación.

Nosotros los maestros democráticos podemos hacer esos puentes. Si hasta ahora no los hemos hecho es porque estamos aún encerrados en nuestros propios horizontes que, aunque amplios, no a todos incluyen, o porque nos hemos olvidado que ser maestra o maestro es ser también hacedores de puentes. ¿ He dicho “nosostros los maestro democráticos”?

Un momento, ¿no somos indígenas rebeldes , zapatistas, transgresores de la ley de gravedad y de las otras, piedras en el zapato del poderoso, incómodos testigos de los desfiguros de la clase política, desafiantes críticos de la vieja política, soldados que combaten para que no existan los soldados, seres nocturnos sin rostro y sin nombre, sombras de las sombras, muertos necios y habladores, soñadores, utópicos irremediables, irreverentes, y otros etcéteras que ahora se me escapan pero que se pueden encontrar en cualquier columna, revista, noticiero o comentarista con los que el gobierno repite mentiras que ni él cree?

Sí, somos todo eso y más. Pero también somos maestros democráticos y trabajadores electricistas y estudiantes universitarios y trabajadores de la ciudad y del campo y artistas e intelectuales y religiosos y religiosas y colonos y homosexuales y lesbianas y mujeres y hombres y niños y ancianos comunes y corrientes, es decir, rebeldes, inconformes, incómodos, soñadores.

Por eso, lo más importante que les queremos pedir los zapatistas es que nos vean como otra sección sindical democrática. Que no nos vean como alguien al que hay que ayudar porque pobrecitos, por lástima, por limosna, por caridad.

Queremos que nos vean como sus compañeros compañeras, dispuestos como el que más a movilizarnos y apoyar las luchas del magisterio. No sólo porque sus demandas son justas y porque ustedes son personas buenas y honestas, también y sobre todo porque también son nuestras demandas.

Porque nada estará completo ni acabado si el magisterio sigue oprimido por el charrismo sindical, si continúan las malas condiciones laborales y los bajos salarios, si la educación sigue siendo para reproducir oprimidos y opresores, si la escuela sigue estando, para millones de mexicanos, tan lejos como una vivienda digna, un salario justo, un pedazo de tierra, una alimentación suficiente, una salud cabal, una libertad de pensamiento y asociación, una democracia popular, una independencia auténtica y una paz verdadera.

Ahora, aprovechando que están aquí, queremos pedirles algo especial. Queremos pedirles que apoyen al movimiento estudiantil de la UNAM y a la lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas. El uno en contra de la privatización de la educación y el otro en contra de la privatización de la industria eléctrica. Actualmente los estudiantes están siendo víctimas de una feroz ofensiva gubernamental y de los medios de comunicación electrónica al servicio de los poderosos. La lucha de los estudiantes y su cabeza colectiva, el Consejo General de Huelga, es también la lucha de todos nosotros y no se les debe escatimar apoyo alguno. Les pedimos no solo que los apoyen, también que se los hagan sentir, que sepan ellos y ellas que los maestros y maestra democráticos apoyan su lucha y la hacen suya.

Maestras y maestros democráticos:

El EZLN es ejército y es zapatista, sí. Pero también es de “Liberación Nacional”. Y eso quiere decir no sólo que su lucha abarca todo el país, también significa que su lucha es por y para todos lo mexicanos y mexicanas.

Quiere decir que nuestra lucha es también por los maestros y maestras, pero sobre todo quiere decir que las luchas del magisterio son también nuestras luchas.

Queremos que entiendan que ustedes han tendido un puente hacia los zapatistas. Y que los puentes son para cruzarlos sí, pero para cruzarlos a ambos lados.

Y este puente que tiene mucho de sueño y realidad desvelados, fue hecho para que ustedes vengan a nosotros, pero también para que nosotros vayamos hacia ustedes.

Ahora recuerdo lo que comentaron los compañeros y compañeras delegados zapatista a la Consulta del 21 de marzo pasado cuando regresaron. Ellas y ellos decían “las maestros y los maestros nos recibieron muy bien, son compañeros y compañeras”. Para nosotros es más que una medalla, un diploma, una diana o un homenaje. Es un compromiso, y más que nada es un compromiso de nosotros hacia ustedes.

Por eso les pedimos que nos vean como nosotros los vemos, como compañeros y compañeras. Que sigamos encontrándonos directamente, sin intermediarios. Sea que ustedes vengan o sea que nosotros vayamos. Vengan como secciones sindicales, como grupos escolares, como individuos, como tendencias, como organizaciones magisteriales, como quieran. Manténganos informados de sus luchas, de sus demandas, de sus problemas y de sus triunfos. Unos y otros son también nuestros.

Vengan a las comunidades, traigan a sus demás compañeros y compañeras, a sus familias, a sus alumnos. Todos y todas serán bien recibidos. Si quieren también traigan a sus líderes charros, ésos no serán bien recibidos, pero no es mala idea para deshacerse de ellos.

Hermanen sus escuelas con las de las comunidades. Hermanen sus secciones sindicales con comunidades y municipios autónomos. No dejen que se pierda el puente o que solo se quede en un sueño (o una pesadilla, según el asiento que le tocó y tocará a cada uno en el viaje de venida y de regreso).

Que tiemblen los poderosos allá arriba, que sepan que los maestros y maestras democráticos del sindicato más grande América y los zapatista se están encontrando, se están descubriendo y se están poniendo de acuerdo en algo peligrosamente subversivo, revolucionario y desestabilizados: en luchar juntos por la democracia, la libertad y la justicia para todos los mexicanos y mexicanas.

Vale. Salud, buen viaje y, si es necesaria una referencia más clara, de aquí en adelante ésta es la Sección 1,111 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la educación, que es como también se conoce al magisterio democrático en México.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos

México, Agosto de 1999.

PROGRAMA DE GUEVARATOS

La educación igualitaria es una utopía, una real igualdad de oportunidades requiere igualdad en el punto de partida. La realidad es que se establecen diferentes iniciales aún cuando se ofrezcan iguales oportunidades de acceso.

Nos encontramos frente a un sistema educativo sin recursos para resolver los problemas del fracaso escolar. El mismo es un producto del sistema escolar. Sistema que reproduce mecanismos de jerarquización y exclusión social.

El sistema educativo estatal es el productor del fracaso considerando a este una “consecuencia inevitable”. Todos los responsables del sistema educativo, la escuela y los docentes siguen implementando o creando técnicas y estrategias para que los niños se adapten a la escuela en vez de adaptar la escuela a los niños. El estado y todos los lugares por donde se reproduce su discurso, adjudica el fracaso escolar a las condiciones socioeconómicas de las familias de origen, evidenciando un pensamiento reduccionista, las diferencias en las trayectorias escolares se reducen a las diferencias sociales.

La escuela en tanto elemento que cumple con funciones de clasificación social, necesita reproducir en su interior una estructura de desigualdades por la cual el logro de unos existe en relación del fracaso de los otros. La escuela funciona atribuyendo a los niños posiciones, de esta manera es un microcosmos de reproducción de desigualdades.

La falta de motivación para aprender esta dada en la renuncia que el aprendiz realiza de su propio saber, pero también en la dificultad de enseñar “métodos de pensamiento” para crear mayores niveles de creatividad y productividad.

LA CONCEPCIÓN DEL APRENDIZAJE REMITE A MODOS DE ENTENDER LA REALIDAD, ES DECIR A DETERMINANTES IDEOLÓGICOS. El docente sigue ubicado en el lugar del saber, pero no solo por él, sino porque el “saber” esta ligado al “poder”.

Mientras la escuela siga viendo las causas del fracaso escolar como exclusivamente externo, nada se va a poder avanzar en su solución.

El 50 por ciento de los chicos que asiste a la escuela bonaerense llegan a las aulas con hambre. El índice de pobreza es un numerito que nos dice que la mitad de los chicos que van a la escuela tienen hambre. O sea que la mitad de la población escolar va a la escuela a no poder aprender, porque el ruido de la panza no le deja pensar, no le deja atender, no le deja tener ganas.

La mitad de los alumnos que va a la escuela, esa mitad que es del sector más desfavorecido en la repartija socia, va a la escuela a nada. O mejor dicho va a la escuela a comer y no a aprender; bueno lo de comer es una forma de decir, porque la comida que se da en los comedores escolares lejos esta de llenar los requerimientos básicos nutricionales. Entonces, los alumnos que debieran ir a aprender van solo a comer… y es que la panza vacía no deja pensar… la mitad de los chicos que va a la escuela, la mitad que mas necesita de la educación para poder gambetear al destino (y digo gambetear porque las posibilidades de elegir tampoco son tantas, entre la sartén y el fuego) no obtienen de la escuela lo deseado, que es EDUCACION. Los sectores más desfavorecidos, que mas requieren educación para poder salir de su situación son los que menos logran en el sistema educativo.

Llegar a la escuela hambreado y no recibir educación equivale a que nada cambie…para peor la escuela publica no tiene herramientas para quebrar esta estructura de la reproducción. Y no las tiene porque alguien no quiere que las tenga, bien sabido es que un pueblo ignorante es mas fácilmente manipulable.

Pero hay mas todavía: un niño que desde la gestación hasta los 5 años no recibe una alimentación adecuada sufre en su desarrollo neuronal una atrofia, un daño no reversible, o sea que va a tener menor capacidad de aprender…y si encima ese niño al ingresa a la escuela se encuentra con que el sistema educativo no le enseña, la cosa se pone peor. Y esto que pasa en la provincia de Buenos Aires pasa en el país; las provincias mas desfavorecidas, las que necesitan más de la educación, son las que menos dinero reciben por alumno; las que mas educación necesitan reciben menos. La posibilidad de una educación igualitaria es una mentira y es que una igualdad de oportunidades equivaldría a una igualdad en el punto de partida, es decir que todos los niños leguen a la escuela con verdaderas posibilidades de aprender.

La escuela no solo que no quiebra la desigualdad social sino que la continúa, la profundiza, la reproduce. Y esto no viene de ahora… por el 73 los índices de educación y de distribución de la riqueza eran alentadores. Pero de ahí para acá, desde el golpe militar para acá la cosa se puso fiera. La dictadura del 76 rompió la estructura social, rompió desde la fuerza y el miedo la socialización del conocimiento, es decir que el conocimiento sea un bien social. Por si fuera poco, en el 82, las escuelas nacionales empezaron a ser provinciales…pero todo esto con el mismo dinero e impulsado desde los organismos de préstamo internacional…y entonces empezó a pasar lo que decíamos antes, que donde mas necesaria era una mejor educación mas imposible era. Hubo una primaverita recién llegada la democracia, pero apenas duro un poquito. Después el ajuste y mas después el aplastante legado neoliberal que no solo resto todo lo que pudo a la educación (y no solo) sino que le agrego el descrédito socia de la educación, sobre todo de la educación publica y a no olvidarnos del culto al individualismo.

Antes la discriminación educativa estaba dada por la posibilidad o no de acceder a la escuela. Pero del 76 para acá, la escuela a discriminado hacia adentro, es decir que llegar a la escuela no es garantía de aprender. La escuela a preparado y sigue haciéndolo, para el desempleo, el desencanto, la apatía… se prepara a los alumnos para ser no ciudadanos, para ser seres sin derecho.

El modelo desarrollista aparece como alternativa. ¿Pero estamos en condiciones de esperar? Si la mitad de los niños que hoy asisten a la escuela son pobres, cabe imaginar que será de nuestra cultura en 20 años más. La vivienda y la salud ya se encuentran desfasadas. En ese tiempo, nuestras ciudades se parecerán a Bogota, San Pablo o Río de Janeiro.

Es en este punto, donde la escuela aparece como alternativa, pero no solo en el sentido de la educación que todos promovemos, sino en tratar de entender las causas de la exclusión de tantas miles de personas, en aclarar que todos tenemos un número que nos acerca a algunos más que a otros a la exclusión, pero que la exclusión es una realidad, en este sistema, para todos.

Entonces la escuela debe hacer esfuerzos, no solo para socializar el conocimiento con sus alumnos, sino con toda la comunidad. Convertirse en un punto de referencia, empezar a tejer redes de solidaridad, encontrar soluciones desde el sentido común a los problemas comunes, abrirse a las experiencias exitosas de resistencia del campo popular. La escuela debe convertirse en el motor del cambio social, profundizando la democracia, para llevarla a una realidad total.

En este punto del desarrollo capitalista, donde ha perdido hegemonía frente a algunas de las alternativas latinoamericanas, es necesario más que nunca repensar la escuela como parte fundamental para cualquier alternativa. Esta en nuestras manos desarrollar un sistema donde entren todos, basados en la democracia, la justicia y la igualdad.

3 respuestas a Te invitamos a armar el Calendario Guevaratos 2010

  1. diego quintana dice:

    CHE GUEVARA mandanos del cielo la union verdadera…

    morir parado

  2. diego quintana dice:

    antes qe vivir arrodillado..

  3. tania dice:

    yo soy de la que tiene memoria del triste dia que nos enteramos de su muerte…que sea solamente fisica !

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